En ganadería, la nutrición suele llevarse el protagonismo, pero la realidad económica es otra: la salud define si ese alimento se convierte en dinero o en pérdida. Aunque representa solo una fracción del costo total por animal, una falla sanitaria puede destruir hasta 40% de la utilidad. Este artículo explica por qué la salud bovina no compite con la nutrición: la domina, la habilita y la hace rentable.