Entender por qué mueren las vacas no es buscar culpables: es convertir cada baja en información útil. Muchas muertes no se investigan, no se registran bien y terminan repitiéndose como una fuga silenciosa de dinero. Este artículo explica por qué registrar, hacer necropsias cuando corresponde y revisar patrones puede ayudar a reducir pérdidas en el hato.