La supervivencia del becerro no se define solo el día que nace. Se construye desde la gestación, se pone a prueba en el parto y se puede perder en las primeras horas si fallan el calostro, el ambiente o la respuesta temprana. Este artículo explica cómo decisiones sobre nutrición, distocia, inmunidad y manejo neonatal terminan definiendo mortalidad, arranque y futuro productivo del becerro.