El bajo consumo en ganado lechero no es un problema nutricional, es un problema económico diario. Con un ejemplo real y números simples, este artículo muestra cuánto dinero se deja de ganar cuando una vaca come menos y cómo vender por desesperación puede costar decenas de miles de pesos. La conclusión es clara: la dieta optimiza, pero la salud animal decide si hay litros y utilidad.