El preacondicionamiento bovino no empieza en el corral: empieza en el origen del becerro. Productor, acopiador y engordador pagan la factura cuando el animal llega frágil, mal destetado o sin adaptación real. Aquí explicamos por qué el corral no puede rehacer un mal origen y qué protocolo aplicar —antes de nacer, antes del destete, antes del embarque y al llegar— para reducir mortalidad, tratamientos, días perdidos y bajo consumo.